
A quien no le ha ocurrido que con unas copitas de más ha hablado un par de cosas que no eran precisamente las que debíamos decir, no creo que a pocos y que me llegue un piedrazo ahora mismo si no es así. Pues bien el piedrazo no me llegó así que sigo con esto. Bueno ocurre que estábamos conversando unos amigos y empezamos a recordar esos a veces chistosos (a veces humillantes) episodios en que a causa del alcohol sencillamente se nos ha caido el casette. Declaraciones de amor, confesiones asi medias raras, en fin, sinceridad etilica por decir algo. Tampoco estoy excluido de tales situaciones, porque si, reconozco que más de alguna vez he dicho un par de idioteces por culpa del copete, pero que a la larga ya me dan risa, a pesar de que en su momento lo unico que quería era que me tragara la tierra y como no, si pa que andamos con cosas, me he ido de tarro así cuatico. Muy bonito. A la larga llegaron mis amigos a la conclusión de que el viejo argumento que dice “curado no vale” ya está muy trillado, porque ocurre que curado no falta al que le baja la sinceridad o se pone medio mentiroso, o no falta al que le baja el amor hacia todo el mundo, hay una gran gama. Como sea, después de eso quedé meditando, y en mi reciente afán por solucionarle la vida al mundo (algo así como Clarissa lo explica todo) llegué a la conclusión de que el argumento en cuestión puede que no esté tan obsoleto como piensan mis amigos, y como no, si me di cuenta que tiene base legal, hablo en serio. Ya reconozco que esto de estudiar derecho me tiene asi medio rallado, pero gracias a esta incipiente locura encontré la solución para todos aquellos que tienen la mala costumbre de hablar la vida cuando se curan. Bueno, ocurre que me acordé que cuando estudiaba para una prueba de civil, había una parte que hablaba de las incapacidades, y según el texto eran incapaces, osea que no vale lo que hacen en terminos coloquiales, entre varios casos, aquellos que tenían ausencia temporal de voluntad, ¿y quienes estaban entre esas personas? Si señor lector, alegrese, porque estar bajo la influencia del alcohol, así medio cufufo como diría yo, y hacer (o decir) ciertas cosas NO VALE. Si señor lector, está leyendo bien, asi que cabros (shaaaa) no se preocupen mas por todas las weás que hablen cuando se curen, total la ya clasica excusa de que curao no vale, es total y legalmente la verdad, independiente del sindrome que lo posesione (sea el del amoroso, el mentiroso o que se yo) si al fin y al cabo el ebrio no tiene voluntad. Ya quizás no hice el gran descubrimiento de la tierra, pero creo que ayudará a subir la moral de todos aquellos camaradas medios buenos pal frasco, que cada mañana antes de recordar lo que pasó la noche anterior, tienen que rezarle a Santa Rita (la de las causas perdidas) para que no halla sido tan degradante el show de la noche anterior. Espero que alguien me de las gracias.
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