
Apuesto que a más de alguien le ha ocurrido haber escuchado a una amiga estando “chata” de algún hombre decir que se harán lesbianas. Pues bien, hace aproximadamente 2 semanas ocurre que llega una muy buena amiga a conversar conmigo, amiga de la cual por motivos de seguridad no revelaremos su verdadero nombre y tiernamente la llamaremos Clorinda. Ocurre que Clorinda, quien llevaba una tortuosa relación de mas de 1 año, y que acababa de darla por terminada, de forma definitiva según ella, entre sus tantos improperios hacia mis camaradas del sexo masculino entre broma y verdad lanza la famosa frase “me haré lesbiana”. Sin lugar a dudas, poco fue lo que pude hacer contra esa inminente carcajada que me produjo escuchar a Clorinda, porque claro, a veces no nos damos ni cuenta las idioteces que podemos decir en momentos de angustia. Pero ya estaba dicho, Clorinda desde ese instante era lesbiana. Luego de la risa, ya en el latoso trayecto entre mi universidad y mi casa, me acordé de mi amiga Clorinda, en realidad áas que pensar en ella, me acordé de su frase y me dije ¿es tan facil hacerse lesbiana?, pero mejor dicho, ¿acaso es tan fácil que de un momento a otro comience a gustarte la gente de tu mismo sexo? ¿es acaso posible tomar aquella decisión, y luchar contra esa serie de procesos químicos que se llevan a cabo en nuestro cerebro y que te hacen sentir atraccion hacia alguien? Todo parece indicar que la respuesta es no. Por lo mismo siempre discuto con todos aquellos que hablan de “opción sexual” porque, weón, de que estamos hablando, yo no elijo que mañana me gusten los animales. Como sea, volviendo nuevamente a mi amiga Clorinda, creo que encontré la forma en que pueda hacerse lesbiana sin tener que competir contra la química cerebral, o por lo menos sin tener que pegarse con un bate en la cabeza para perder el conocimiento y comenzar una nueva vida. Alguien ha escuchado hablar de la isla de Lesbos en Grecia? Me imagino señor lector que usted ya se imagina hacia donde me dirijo con todo esto que escribo, y apuesto que está en lo cierto. Pues bien, a todas aquellas que se decepcionen de los hombres, y quieran hacerse lesbianas, acá esta la solución… Váyanse a vivir a Lesbos! Aunque tecnicamente, el gentilicio de todos aquellos que viven en la citada isla es Lesbio, y no Lesbiano, eso le quitará emoción a mi texto así que haré caso omiso de ese asunto. Hace un par de dias leí en un periódico nacional, que una agrupación vecinal de la isla de Lesbos entabló una demanda contra una asociación homosexual griega, por los perjuicios que les ha traido a lo largo de todos estos años el que ocupen el gentilicio de la isla para referirse a las mujeres gay. Osea, son Lesbianos, sin que precisamente tengan tendencia homosexual. Así que a todas aquellas féminas que estén hartas de los hombres, y quieran hacerse lesbianas, aprovechen los precios de baja temporada, váyanse a lesbos, y cumplan su sueño. Aprovechen, no vaya a ser cosa que después a aquellas mujeres que les gustan las mujeres comiencen a llamarse “Marcianas”. Bueno, y todos aquellos que quieran ser “Lesbianos”, que esperan, vayanse tambien.
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